Cien
 
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Cuento Número Cien

 

 

 

                Me conto un pajarito que sacaste mi ropa del closet con bastante premura, no me explico porque.  Debiste preguntarle a mi hermana, incluso a mi madre, si querian quedarse con alguna cosa mia, por usada que estuviera la ropa, algun valor sentimental tendria; mas te limitaste en silencio a llenar y luego llevar las seis cajas a la estacion mas cercana de ayuda a los pobres.

        No me puedo imaginar que mujer en centroamerica llevara puestos los pantalones que llenaron mis piernas, como lucira con mis camisas unicolores, en que terreno baldio hara equilibrio con la suela imperfecta de mis zapatos.  Porque botaste mi ropa interior a la basura?

        Cuando te sacudiste las manos, despues de dejar las cajas, estabas triste o molesto?  Habras suspirado?

        Me dijeron tambien que de ermitaño y solitario que eras, solo quedo tu sombra pegada en la pared de la casa; que andas como preso absuelto el dia de su ejecucion.  Tu escudo y tus armas abandonadas en la oscuridad del sotano.

Si, ya se, no tienes sotano, es un decir.

Sera posible cambio tan radical? 

Lo que mas me sorprende es que tu, que lavabas tus manos en abuso, que frotabas en exceso de jabon tu cuerpo en la ducha, viviendo en orden perfecto y limpieza total, regido por la puntualidad y la autoridad de un tirano, ahora estas asi, en medio del caos, oliendo a la vecina que tanto criticaste por ordinaria, sometido a sus caprichos.  

 

No comprendo.  Espero que los cambios y transformaciones hayan valido la pena en tu esfuerzo por encontrar la felicidad, que es efimera, escurridiza, invisible, no siendo mas que un momento de satisfaccion plena; tan breve como una sonrisa, tan sencilla como un abrazo, tan desnuda como una caricia, tan ligera como una rafaga de viento.

        Anoche te preguntaron por mi, lo se.  No supiste que decir e interpretaron tu silencio como una muestra de solidaridad al recuerdo hermoso que debias tener de mi.  Fueron muchos años los que compartimos juntos …

        Dejaste morir todas mis plantas.  Llevaban semanas, meses y hasta años recibiendo prolijos cuidados, pero no te importo verlas marchitar.  El jardin se lleno de hierbamala y tela de arañas.  La casa esta cubierta de polvo, los cuadros torcidos, hay hormigas en la cocina y tus medias sucias duermen tranquilas debajo del colchon.

        No hare mas reproches, al fin y al cabo es tu vida.  Puedes hacer lo que quieras con ella.  Ella la vida y ella la vecina. 

        Me fui por voluntad propia, quiero que lo sepas.  Nadie me convencio de nada; contrario a lo que tu debes pensar, la familia y los amigos no influyeron en mi decisicion.  Me marche sin decir nada a nadie, desapareciendo como un profugo en la tormenta, sin dejar huellas.  Asi lo quize.

        No hice maletas, no me lleve nada, tan solo la ilusion que nunca se realizo, los hijos que nunca tuve, el amor que quedo huerfano, la vida extraña que parecia ser la mia.  Creo haber olvidado mi sombra …

        El tiempo transcurrio y fue pasando sin yo dar señales de vida, perdida como estaba en la isla de mi exilio, hasta que inevitablemente, me dejaron de buscar y de esperar.

        Los comprendo.  Hubiera hecho lo mismo.

        No se que me paso, como ocurrio todo esto … aunque si hago un esfuerzo en sumergirme, puedo distinguir en el fondo las razones que me impulsaron a claudicar en ese sueño.

        El sueño de ser libre.

Te contare.  La verdad parecera fantasia, es una historia dificil de creer, pero fue asi, ocurrio asi.

Caminaba una tarde del mercado a casa, cargando varias bolsas y sin poder ver el asfalto que pisaba, iba como siempre, pensando, recordando, cuando me cai.  Que tonta, verdad?

No, no me di en la cabeza, no estuve en coma, tampoco perdi la memoria, me fracture el pie.

Tirada en la calle junto a las bolsas, gritando con dolor por ayuda, se acerco una buena señora, bastante fuerte por cierto, que me ayudo a levantarme y me llevo casi en peso a su auto, que lo habia parado a pocos metros. La mujer me llevo al hospital y por no se que extrana razon misteriosa, me le pareceria a algun conocido de ella, de seguro un ser querido, se quedo conmigo y yo con ella.

Quiero decir que me fui con ella a su casa.

Maria, se llama asi, me dijo que al dia siguiente empezaba dos semanas de vacaciones en una isla en medio de la nada, donde acudia una vez cada año desde que era niña.   Se despejaba de toda preocupacion cotidiana, recuperaba su salud fisica y mental, se llenaba de aire fresco para llena de vitalidad regresar a la vida de siempre.

Me fui a la isla con ella, al fin y al cabo eran solo dos semanas, llamaria a mama, a mi hermana, a ti, claro, y les diria cualquier excusa loca por querer desaperecer asi.

Pero no llame a nadie.

De eso me arrepiento, los preocupe en exceso y tal vez nunca me perdonen.  Le envie una carta a mi hermana, a las dos semanas de estar en la isla, porque me quede en medio de la nada por doce meses viviendo en una casa al lado del faro.

Comprenderas ahora porque te dije antes que mi historia parecia irreal …

A quien se le ocurria vivir solo en un faro, en medio del mar y de la nada,  alejado de todo y de todos? 

A mi loca persona.

En muletas y luego cogiando recorri el pequeño islote poblado de aves, piedras y pinos con un solo hostal y ocho casas de pescadores.  De las costas vecinas llegaban durante el verano algunos turistas, aunque mas que eso eran en realidad arriesgados aventureros o solitarios desesperados.

No tengo espacio ni tiempo para contarte la historia de Maria, que es compleja y extraordinaria, pero te dire que su abuelo vivio y murio en ese faro que desde hace medio siglo es patrimonio de su familia. 

A los quince dias de intenso descanso y quietud, Maria regreso a tierra firme con la carta que le escribi a mi hermana.  Intuitiva y sabia como es, no le sorprendio que quisiera quedarme en el islote hasta su regreso al año.  Parecia conocerme de toda la vida.  

        En la casa tenia pocas comodidas, lo esencial, habia luz pero prendia velas, solo en la epoca de frio conectaba la estufa.  En el patio de la casa estaba el tanque de agua, con suficientes galones como para abastecer a todos los pocos pobladores.   Comia los vegetales del huerto complementando mi dieta con los frescos y ricos frutos del mar.

        Habia en la pared frente a la cama un espejo bastante opaco, quien sabe cuantos años tendria, donde dificilmente se reflejaba alguna imagen.   Realmente nunca pude contemplar mi rostro, donde las lineas de expresion fueron planchandas por el viento benevolo del sur, desapariendo poco a poco y gradualmente todo vestigio de añoranza o preocupacion pasada.  Mis cabellos crecieron libres al capricho de la naturaleza sin extrañar al cepillo.

        Lo que mas me gustaba y donde mas disfrutaba de mi estancia era en la torre del faro, en el balcon circular que bordeaba la luz que ya no iluminaba los destinos marinos.  Tenia que subir ochenta y ocho escalones, llegaba sin aliento, pero siempre con una sonrisa triunfal.  Te puedes imaginar acaso, en aquella oscuridad tan conmovedora, como brillaria el sequito de estrellas que rendian pleitesia a la luna?

        Me enamore perdidamente de los ameneceres, de los atardeceres, de la noche.  Era yo quien se ocupaba de rendir cuentas al infinito del diario acontecer de las mareas y del ajedrez de los astros; era yo quien vigilaba sigilosa la primera aparicion de una estrella y me quedaba absorta, apenas parpadeando, en silencio total, escuchando las olas abrazar las rocas con el mudo llanto de las caracolas partidas en la espuma …

        Al cabo de un tiempo empeze a extrarte.  Recuerdo nitida esa noche de vientos confusos porque como antes y otras veces, soñé contigo.  Soñé que tu llegabas a la isla pero no me veias, yo te gritaba desde el faro, donde yo era centinela del horizonte, pero era invisible, muda mi voz.

        Por varios dias me pregunte el significado de aquel sueño sin encontrarle mas sentido que mi desaparicion en tu vida.

Tuve tiempo suficiente para entre sueño y sueño transformarte y hacerte a la medida de mi amor ideal.  De tu metamorfosis son responsables tanto la soledad como las horas.  Entonces, convertido en un ser libre de defectos, heroe invisible de mis recuerdos alterados, empece a querer al hombre que no era.

        Llegaste a escuchar mis llamados de auxilio … ?  Tantas veces te llame con el pensamiento …  Solo por ti ilumine de ilusion el faro, brilló esplendido en las noches para que donde quiera que estuvieras por los caminos del mundo, llegaras a mi …

        Cuando visitaba a los pescadores, gente sencilla y amable, matrimonios todos, la mayoria con hijos ya adultos que vivian en tierra firme, les dije que era viuda.

        Podras creer tal disparate?

        Pero fue un impulso, las palabras salieron sin permiso de mi boca cansada de suspirar por ti.  Al fin y al cabo, pense, no eras tu el muerto, la muerta era yo para ti.   Inverti los papeles.

                Con los hijos de los pescadores tuve oportunidad de regresar al puerto, pero no lo hice.  Parecia ser un ladrillo mas del faro, pegada a la intemperie de vientos, incapaz de desterrarme de aquel islote solitario.

        Alguna vez has querido hacer un hueco en la tierra y meterte en el?  Mandar al diablo a tu jefe?  Ignorar a los ingratos de tus amigos?  Olvidar a los pesados de tus familiares?  Dejar de pagar cuentas?  No volver a padecer del terrible trafico? Olvidarte de todos y de todo?

        Asi estaba yo cuando caminaba cargando las bolsas, el dia que me fracture el pie.

        El insoportable de mi jefe estuvo mas pesado que nunca, se olvidaba casi todas las cosas pagando yo los platos rotos.  Me habia prometido un aumento de sueldo, que bien me lo merecia por tolerar su mal genio, su apestoso habano, pero me dijo que no habia presupuesto.   No le dije nada.

        No tuve como pagarle al mecanico el arreglo del carro y lo deje en el taller para esa noche conversar contigo y pedirte un prestamo.  Si ya, se, no era el primero.  Pero no te dije nada.

 

        Llevaba semanas sin escuchar de mi mejor amiga, de los pocos amigos que parecian vivir muy bien sin contactarme.

        Mi hermana era la unica que me llamaba, pero la pobre estaba atravezando un divorcio y me contagiaba su frustracion y su desespero.

        Mama se limitaba a decirme en su usual tono pesado que buscara otro trabajo y otro hombre; que bajara de peso y dejara de soñar.

        Para colmo de males esa mañana llegaron los resultados de unos examenes de sangre que me habia hecho a insistencias del medico.  Positivos.

        Y tu?  Muy bien, en parte debido a tu esplendido olfato para los buenos negocios pero mas que nada por la suerte que parecia siempre acompañarte; muy ocupado, la agenda copada de citas de negocio.  Te diste cuenta en algun momento de lo cansado que andaban mis pies?

        Era oficial, podia gritarlo a los cuatro vientos –y a nadie le hubiera importado- estaba pobre, sin vehiculo de transporte, endeudada, huerfana de amigos, invisible al novio, insignificante para la familia, esclava de un trabajo insoportable, enferma.

        La invitacion de Maria a la isla me parecio la solucion perfecta, una proposicion irresistible con el paraiso como destino.  Tenia que ordenar mis pensamientos, sacar filo al ingenio, resolver mi situacion.  Debia descansar, recuperar la esperanza, la sensatez.

        Estando alli conclui que para lograr mis propositos necesitaba mas de dos semanas …

Cuando Maria empacaba su maleta para regresar a tierra firme seguia siendo yo un naufrago incapaz de reconocer el norte en el horizonte nublado de la incertidumbre.

Pase doce meses en el islote, ubicado a tres dias de viaje desde esta hermosa ciudad donde tu vives, y a la cual llegue hace tres semanas.

Si, estoy aqui.

El pajarito que me cuenta de ti soy soy.  La espia.  Centinela no ya de astros ni de mareas sino de tu sombra.

Te convertiste en mi faro …

Vivo con la vecina.  Si, con Luisa.  La misma Luisa que te impregna su perfume escandaloso.  Me debia un viejo favor y lo pago con su silencio.  Podemos ser muy buenas aliadas, nosotras las mujeres.

Como es que no me has visto?  Te preguntaras.

Se tu horario, conozco tus andares.

Podras creer que yo, que era tan desordenada y espontanea, no tolero el desarreglo de esta casa ni de la tuya y me gusta planearlo todo; y tu que eras tan ordenado y metodico, eres ahora lo contrario. 

Que ironias tiene la vida …

Querras verme?

Me habras perdonado?

Consegui un buen trabajo y un automovil usado, dentro de un par de semanas me mudo a un apartamento que alquile.  Poco a poco las piezas del rompecabezas se van armando.

Te dije que regrese por ti?

Hoy esperare en el jardin de Luisa a ver la luz de tu cuarto encenderse para caminar sigilosa al timbre.

Abrira la puerta la sombra que deje?

En el primer instante no me reconociste … tenia el pelo mas largo, claro y rizado, estaba mas delgada.  Sabias por mi hermana de mi exilio en la isla.  No era un fantasma aunque me veias como tal …

Te quedaste mudo, sorprendido, impresionado.

Puedo pasar?  Te pregunte.

        Me sente en el sofa de la sala, junto a un libro que dejaste al lado del cojin, te lo entrego y cayo una foto.  La foto de una mujer.

        Recogiste la foto con una sonrisa.  Era tu novia, me dijeste.

Es linda, como se llama?  Te pregunte muriendo de desilucion en ese instante. 

Se llama Rosana y la conociste a traves de la Internet, realmente no la conoces en persona, llevan meses de noviazgo cibernetico.  Me lo cuentas emocionado, feliz.  Me ofreces algo de tomar y cuando te vas a la cocina me quedo sola contemplando la sala, que luce pulcra y arreglada, suspiro hundiendome en el sofa.

Me haces infinidad de preguntas, te cuento todo con lujo de detalles.  Pero no te digo la falta que me hiciste.  Las veces que te soñe.

Te han promovido en el trabajo, tienes planes de ir a conocer a Rosana, tienes una sirvienta que llega una vez a la semana a limpiarte la casa y a cocinarte, tienes nuevo automovil.

        Cualquiera diria que era yo el hilo invisible que te mantenia atado a la rutina y a tus malos y viejos habitos, alejado del exito.  Basto mi desaparicion para que tu vida prosperara.

Me gustan tus canas, tu sonrisa, luces tan bien, te ves tan atractivo …

        Disimula, me pido.

        Me invitas a cenar ese fin de semana, te doy un si muy rapido, tal vez desesperado.  Parece que no me guardas rencor, que me miras como a una buena amiga.  Cuando te beso en la mejilla estiro el instante: huelo, suspiro, sueño; en un segundo realizo un viaje fugaz, naufrago, regreso.

        No cene contigo.  Te llame y te di una excusa cualquiera.  No te he vuelto a ver.  Me mude a mi apartamento.  A Luisa no parece importarle que tengas relacion formal con una novia cibernetica, de vez en cuando se ven.  Tuve una intervencion quirurgica pendiente. 

Estoy bien.  A pesar de todo, me siento bien.

        Cuando me fui de tu casa la noche que te vi, camine hasta la playa.  Si, ya se, la costa esta lejos.  No tenia sueño, mas si mucha ansiedad y zapatos comodos. 

        A cada paso que daba disminuia la luz de tu faro hasta que mojandose mis pies en la espuma tibia de las olas, ya no estabas mas en mi horizonte.

        Respire profundamente el amanecer.  Cerre los ojos.  Sonrei al sentir cosquillas en mi pie, aquel que se habia fracturado, un caracol lo acariciaba con el timido vaiven de una olita.   Lo tome en mis manos, lo examine de cerca, lo oli, y apretandolo contra mi corazon, me pare de la arena, y mirando el mar y el cielo, lo tire al agua, desapareciendo en la raya que separa los dos azules …

 

 

Fin
 
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