Yo vivo en
la esquina de un
beso,
entre un
suspiro y un
deseo,
al pie de
una verde
montaña
que se topa
con el cielo.
Yo vivo en
el atajo de un
sueño,
entre una
lágrima y una
sonrisa,
suspendida
entre mareas y
luceros,
en un
horizonte de azul
inmenso.
Yo vivo en
la atalaya de un
faro
entre ocasos
y atardeceres,
vigilando
sigilosa el
acontecer
de ilusiones
y milagros.
Yo vivo
entre la noche y el
día,
un poco aquí
y un tanto alla,
aprendiendo
las lecciones del
camino
para muy
lejos, muy alto, llegar
…